Un sabio dirigente educa a su pueblo…

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El día de hoy leí algo muy interesante en Sirácida o libro de Eclesiástico, se los dejo para que mediten.

Un sabio dirigente educa a su pueblo; el gobierno de un hombre sensato es bien ordenado. Así como el jefe así serán los ministros; así como es el gobernador de una ciudad así serán sus habitantes. Un rey sin sabiduría es la ruina de su pueblo; una ciudad prospera gracias a la inteligencia de sus jefes. «Sir 10, 1-3»

Y dejo esta otra para estos tiempos de vientos políticos.

El pensamiento del orgullosos es como la perdiz enjaulada para atraer la caza: te observa y te descubre tus puntos débiles; cambia el bien en mal, te tiende trampas, calumnia lo que hay de mejor. «Sir 10, 30-31»

Esto será todo lo que diga con respecto a la política en este blog… el que tenga oídos que oiga

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Comentarios en Un sabio dirigente educa a su pueblo…

Lunes 1 de septiembre del 2008

Landa
4:04 pm #

Me pregunto si también funciona a la inversa. El dirigente de un pueblo desordenado es desordenado, de un pueblo orgulloso es orgulloso. Lo ideal es que el gobernante no responda únicamente a la característica presente del pueblo sino que convoque a las esperanzas del futuro. Si el pueblo quiere llegar a mejorar el dirigente debe ser mejor que lo que el pueblo espera.

OtakuPahp
4:35 pm #

Los dirigentes a la larga son el reflejo del pueblo, de ahí el dicho “los pueblos tienen los gobernantes que se merecen”… un pueblo malo inevitablemente acabará con un dirigente malo, y en eso tenemos años de experiencia

hiruc
4:48 pm #

de acuerdo totalmente. ese es justamente el talón de aquiles de la democracia: que por definición, está atada a los designios de su pueblo. y sin embargo, extrapolando las parábolas al ecuador contemporáneo, encontramos una sutil diferencia:
el pueblo está cansado e iracundo, ergo el gobernante es impaciente e iracundo. y esta característica, lejos de ser una profecía irrevocable, es una luz pequeñita al final de ese largo túnel de desgracias por las que hemos atravesado. esperemos que vengan tiempos mejores, que continuemos en esa dirección, que se nos vaya la ira, que logremos salir del túnel.

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